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sábado, 10 de mayo de 2008

Sigamos esculcando...

Pocos han confesado verdaderamente cuál sería ese computador al cuál les gustaría entrar de incógnito y esculcar los datos que allí reposan. Entiendo... no debe ser fácil confesar las curiosidades, las desconfianzas, los temores y los apetitos informativos, sobre todo cuando resultan incriminadores para algunos y recriminantes para otros.
El juego fue interesante. Sin embargo, entiendo que muchos no se animaron a proponer sus inquietudes porque tal vez la persona sobre la cual quisieran averiguar algunos daticos no posee o no tuvo en su momento esta maravilla tecnológica, que para otros como el admirado y siempre bien ponderado Antonio Caballero es todo un crímen contra las buenas costumbres del escritor.
Les propongo entonces queridos lectores que modifiquemos las reglas de este juego. Les propongo la tarea de descubrir en lo más profundo de ustedes quién es esa persona pública o no tan pública a la que les gustaría examinarle de manera detenida la mente, el corazón y el espíritu. Para no caer en el miedo de ser detectado por nuestros más cercanos, les sugiero que dejemos de lado las ansias personales de conocer aquello que de manera sentimental nos despierta los más bajos instintos de detectives e incluso de criminales de la red. Les propongo mejor que pensemos en escritores, en grandes políticos, en actores, en líderes mundiales, en opositores, en estrellas de la música, la televisión, la pintura, el cine y el teatro.... y por qué no? En grandes asesinos.
Se me ocurre por ejemplo que me gustaría esculcar con profundo detalle el cerebro, el corazón y el espíritu, y el diario, si es que lo tiene, del violador de Austria. Ese acontecimiento, además de un gran repudio me ha generado una profunda curiosidad por ese hombre, por su manera de actuar, de pensar, de planear con detalle.

Hay que estar muy loco y a la vez muy cuerdo para lograr ocultar ante la familia y el mundo en general un crímen tan grande. Han de ser muchas las horas que este hombre se pasó ideando tan macabro plan. Han de ser muchos los papeles en los que confesó su crímen y muchos los planos que dibujó, borró, tiró a la basurera y luego restauró para planear el escondite.

Este hombre, que para muchos está demente, sería para mi una víctima excelente a la hora de esculcar. Víctima en cuanto con todo el hambre informativo del mundo procedería a esculcar en su vida. Sencillamente para mí, esta gran locura contra su propia sangre no pudo ser producto de una hora o de días, esto tuvo que ser un plan que desde muchos días atrás tuvo que ser planeado y ejecutado en la mente...
Me encantaría dar clic en todas las carpetas mentales que este hombre ha creado y mantiene bajo llave en su mente. Me gustaría conocer todos sus recorridos, todas las posibles excusas que inventó noche a noche pensando en que en algún momento un hombre un poco más astuto que él terminaría por detectar algunos rastros de este crímen.
Sencillamente este es un caso de locos, un caso que me imagino que no a pocos les despierta este espíritu de detective privado que sin necesidad de un buen salario sería capaz de dedicarse a la luz de un tinto a descubrir coincidencias y a dar conclusiones...

Invitación...

Después de contarles a quién me interesaría investigar en mente, espíritu y corazón, espero que ustedes esta vez también se atravan a dejar huella en este blog de esas personas que por su forma de pensar, actuar o simplemente de vivir les han despertado un hambre informativo que hasta ahora no han podido saciar...
Los espero en mi blog.

martes, 29 de abril de 2008

Qué habrá en el computador de...

En estos días en los que se está encontrando todo tipo de información comprometedora en los computadores de personajes protagónicos en los noticieros nacionales, se me ocurrió imaginar qué podría existir en computadores un poco más interesantes, con un poco más de historia, con un poco más de misterio. Computadores en los que quisiera esculcar y jamás olvidar.

En el computador de guerrilleros de las Farc han encontrado miles de documentos que los relacionan con políticos nacionales e internacionales, han encontrado sin pensarlo la confesión de atroces crímenes de guerra que jamás hubiesen confesado ante un juez. Con estos computadores el país se ha destrozado y se ha vuelto a construir en días hábiles, (porque los fines de semana las noticias se vuelven lite, tal vez para no dañarle el fin de semana a los políticos).

Los de los paras no se quedan atrás. Fue a partir de un computador que se empezó a ver cómo unos políticos de allí y otros de más allá estaban hsata las orejas de dineros calientes, de parapolítica, de crímenes, de aquello que dicen combatir y de lo cual resultan siendo promotores.

Si con unos cuantos computadores han destruído vidas, el congreso está agonizando, las Farc se están desmembrando y media clase política está que se desaparece... ¿Qué pasaría entonces si se descubrieran archivos de los computadores de personas realmente intersantes?

Tal vez a nadie le interese. Pero, a mi me pone a soñar esta iniquietud. Se me antoja imaginarme qué pudiera encontrar un buen hacker en el computador de un buen escritor, un científico loco, de un pintor digital, de un soñador sin límites, en el computador de un cura que disfrute escribiendo las confesiones de sus fieles...

Le propongo un divertido juego querido lector. Dedíquese diez segundos e imagínese a quién le gustaría esculcarle el computador, el correo, esos documentos y borradores de obras inéditas. Construyamos entre todos una guía de secretos que queremos descubrir.

Ahí les dejo...

lunes, 7 de abril de 2008

Otra cara de la mendicidad


Siguiendo con la idea de hablar sobre las otras caras de la mendicidad, en esta ocasión se me viene otra manifestación de esta realidad social a la cabeza: las garrapatas familiares.
¿Quién en la familia no tiene una tía, un primo, un sobrino u otro familiar que se ha acostumbrado a vivir a costillas del resto de sus familiares? Seguramente de manera cercana o lejana a usted le habrá tocado soportar esta experiencia.
Esos son los medigos garrapata. Siempre buscan el beneficio propio a costillas de sus similares, en este caso, sus familiares.
De pura casualildad a estos seres garrapata nunca les resulta trabajo, o bien, ninguno de los trabajos que les resultan se acomodan a sus condiciones y necesidades. Entonces, como siempre lo han hecho, prefieren seguir viviendo "de gorra". Tal parece que esa es la condición que siempre precederá su bienestar.

Pero eso no es todo. Parece que esa condición de vida es contagiosa. Pues, tanto hijos como pareja y hasta los nietos si llegasen a existir empiezan a presentar con el tiempo signos de esta forma de supervivencia.

Lo más paradójico del cuento es que quienes se niegan una y otra vez a dar limosna en las calles, a colaborarle a una casa de asilo para personas desamparadas, etc, siempre terminan cediendo ante un familiar garrapata. ¿Por qué? La respuesta generalmente es la misma: Es que cómo voy a dejar morir a un hermano, hermana, tío, e incluso amigo de hambre. Es sangre de mi sangre.

Hace tiempo un comercial de televisión en contra de la mendicidad se robó toda mi atención. Entonces después de que unas cuantas monedas cayeran sobre la mano sucia de un limosnero una voz decía: la limosna hace al mendigo.

Y esta situación no es ajena a los familiares garrapata. En ellos es también esa ayuda constante la que ha hecho de ellos unos parásitos de la vida misma. Personas que no saben vivir sino es por intermedio de la ayuda del resto de sus familiares.
A esta situación no nos podemos seguir acostumbrando. Si usted puede sacar de su bolsillo para sobrevivir junto a su familia, su hermano, tío, primo o cuñado por qué no lo pueden hacer igual. Poco tienen de diferentes el mendigo que eligió como hogar la calle, al familiar que decidió mantener como fuente de ingresos el bolsillo de sus conocidos más cercanos.

¡Despierte! y digamos todos juntos a cualquier tipo de mendicidad. Recuerde que la solidaridad no se manifiesta con unas cuantas monedas, se expresa con la capacitación y la información apta para que esa persona o grupo de personas aprendan a sobrevivir por sí mismos.


Recuerde:

En Huaicos sigo esperando sus sugerencias sobre aquellas formas de mendicidad que permanecen ocultas en esta selva de cemento.

domingo, 30 de marzo de 2008

Pedir tiene su ciencia

En el país de los dos mares, del sagrado corazón, del divino niño, de la chiva y del sombrero vueltiao todo tiene su ciencia, su estilo, su trayectoria y sus reglas. Incluso, pedir limosna.
¿Còmo asì? Asì como suena. Aunque asì lo parezca, rogar una ayudita a los transeùntes no es tan fàcil como a primera vista parece. Para que el oficio sea realmente rentable, hay que adquirir ciertas costumbres, acoplarse a ciertos cànones que la sociedad impone y sobre todo, hay que llevar algunos añitos en el oficio.
Estas normativas implìcitas en el oficio de pedir limosna, con el tiempo han dado pie al surgimiento de diferente prototipos de "limosnero", "mendigo" o "gamìn", ¿Què tiene de especial cada uno? ¿Còmo se diferencian? ¿Què tienen en comùn?
Empecemos segùn lo que en mi criterio tienen en comùn: su casa es la calle, el banco sus bolsillos, su perfume, el natural, y su familia, el mundo entero, (todas las mujeres mayores son madrecitas, los de su edad son compadres, los menores son hijos, y los de sus mismas caracterìsticas son hermanos).
Empecemos por un estilo de mendicidad que ha sido aceptado poco a poco por la comunidad sino nacional, paisa por lo menos. El cuidacarros. Ese mendigo que generalmente es hombre,que suele fingir que trabaja al apoderarse de un territorio en el que se aparcan algunos automòviles y cobra por la estadìa del vehìculo allì. Tarifa: no existe, sin embargo, ese colabòreme pal tinto patròn, muchas veces se convierte en 500, 1.000, 2.000 y hasta 5.000 pesos para los propietarios de los vehìculos, que muchas veces se sienten haciendo una gran obra de caridad.
¿Quièn dice que esto no es trabajo? Pero, ¿Quièn puede decir que esto no es mendicidad? Estos seres de trapo rojo al hombro y que por algunos minutos durante la ubicaciòn del auto repiten una y otra vez, quièbrela hacia la derecha, un poquito màs, sin miedo patròn, atràs, atràs, un poquito màs, y finalizan, con ahì està bien. Tranquilo patròn que yo se lo cuido.
Estos seres se han convertido en profesionales de su oficio, de 1.000 en 1.000 se hacen salarios que muchos profesionales, tècnicos o tecnòlogos no se alcanzan a hacer en un mes.
"Este oficio no es tan fàcil como usted lo pinta mona. Uno tiene que estar pendiente de dos, tres, cuatro carros y algunas veces hasta diez al mismo , otro la ha colonizado y queda uno mirando para el pàramo. Y còmo no, estar mosca de que ningùn man bien mani liso se le acerque a un carro porque ahì si le toca a uno abrirse del parche. No ve que ya a todo el mundo le dio por decir que nosotros somos ladrones?", comenta Darìo, un cuidacarros con amplia trayectoria en el municipio de Envigado.
Para estos seres de trapo rojo al hombro, depito, y especialistas en imitar el silvido de un guarda de trànsito, la jornada laboral es segùn la fecha, las misas, o los eventos que se presenten en el sector.
Al finalizar su dìa, y en una jornada regular los bolsillos se van hasta con 35.000 mil pesos como mìnimo. Pero, ¿Què sucede con este dinero al otro dìa? No se sabe cuànto cuesta el cuarto que alquilan, cuàl es el precio de sus comidas, de sus obligaciones y para otros de sus diversiones alucinògenas y sexuales. El caso es que cada dìa y cada carro representa una necesidad suplida.
Para ellos es trabajo. Pero... realmente ¿Quièn da esa plata como retribuciòn?
"Uno les da cualquier cosita para que no lo miren feo a uno, y porque uno no sabe cuàndo le toque volver y le hacen algùn daño al carro. Es decir, a unos se les da por miedo, a otros por pesar, y a otros por darles una ayudita que nunca està de màs", comenta Jaime Giraldo, asistente a las misas en la iglesia de San Marcos, Envigado.

Otros mendigos...

Y la fauna que habita este oficio no para ahì. Estàn los que piden colaboraciòn en el bus, los que venden manillas, los que ofrecen cositas en las esquinas, a lso que el mugre los posee hace muchos años, a los indìgenas en cada esquina que se niegan a regresar a su tierra, a los desvalidos, a los heridos que prefieren que sus heridas jamàs se sanen para poder usufructuarse de ellas, a los post penados que se valen de su historia para solicitar colaboraciones, a las embarazadas, los niños y ancianos...

En pròximos post seguiremos hablando de cada estilo de mendicidad. Si usted tiene uno, propòngalo, que le haremos el debido seguimiento....

miércoles, 5 de marzo de 2008

¿Cómo se aprende qué significa ser madre?

Estoy indignada y de pelea con la cultura en la que nos tocó vivir. Hace doce días Luz Dary Gallego, una mujer de 34 años estaba en lo que los médicos llaman trabajo de parto. Esa mañana ella había asistido a una consulta ginecológica para preguntar por el estado de salud de su embarazo, para su sorpresa ya había empezado a dilatar y su hijo estaba próximo a nacer. Como pudo se comunicó con una cuñada y le pidió el favor de que la fuera a acompañar y que le llevara la rópa para Jerónimo: su primogénito.

Minutos después de recibir este diagnóstico Luz Dary fue internada en la clínica. Le adjudicaron un cuarto, una camilla y una bolsa de suero. De ahí en adelante la tarea sería esperar. ¿Esperar a qué? A que el médico considerara que ella y Jerónimo estaban listos para conocerse personalmente.

Esa desición médica estaría sujeta a que el cuello uterino de Luz Dary pasara del estado de dilatación dos al cuatro, que equivale a diez centímetros de apertura, espacio apto para que el bebé conozca el mundo en el que tendrá que desenvolverse de ahí en adelante.

Las horas empezaron a transcurrir. Los pies de Luz Dary empezaron a hincharse hasta tal punto que las chanclas le dejaron de servir. Ahora debía caminar lo menos que pudiera y si lo hacía lo debía hacer descalza.

Todos querían experimentar

Después de haber sido internada, cada hora empezaron a desfilar los médicos y jefes de enfermera de turno para monitorear el estado de Jerónimo y de Luz Dary. Pese a que supuestamente ella ya estaba en trabajo de parto, el bebé aún no estaba listo para venir al mundo. El cuerpo de ella no estaba dispuesto para permitir al niño salir por vía natural a este mundo.

Pasaron 28 horas. La presión de Luz Dary empezó a aumentar. Era de noche y como su parto lo subsidiaría el Sisbén no podía tener acompañante.

Estaba sola en Medellín y en el mundo. Sólo estaba con Jerónimo en aquella camilla y ambos estaban acompañados por las oraciones de todas aquellas personas que aunque no pertenecían a esta familia, estaban haciendo fuerza para que ambos salieran bien de este proceso.

Los médicos de turno empezaron a hacerle cada vez más tactos a Luz. Todos coincidían en lo mismo. El proceso de parto estaba lento, pero les preocupaba que la presión de ella continuaba aumentando y tanto su vida como la del bebé empezaba a peligrar.
Pero tal cuadro clínico no valió de nada. Pese a la gravedad de la situación había que seguir esperando a que el proceso se volviera a activar. ¿Qué hacer?

Si uno no se emberracan lo dejan morir

Habían pasado 30 horas. Luz Dary reventó la fuente y el líquido amniótico en el que nadó tranquilo Jerónimo durante nueve meses empezó a desaparecer entre las sábanas de aquella camilla.

Aún los médicos no consideraron oportuno traer a este bebé al mundo. Sólo cuando la patrona de esta mujer llamó a la jefatura de enfermería de aquel hospital, la situación de Luz y su hijo cambió un poco.

"Acá sin mayor problema dejan morir a la gente. Cómo se les ocurre tener a una mujer en trabajo de parto día y medio, aún cuando la vida del bebé está peligrando". La respuesta del médico no pudo ser peor.

"Señora nosotros somos los médicos y somos los que sabemos. Cálmese. Todavía no le podemos hacer cesárea porque recuerde que ella está por el Cisbén y eso es sólo en casos extremos. Más bien déjela de mimar para que pueda sentir el dolor de ser madre. Qué aprenda qué significa trare un hijo al mundo". La jefe de Luz quedó con la boca abierta y no le quedó más de amenazar con una tutela.
Pese a la hostilidad del médico, parece que estas palabras retumbaron en su mente y temió por su hoja de vida, o quién quita: se le pudo haber movido el corazón.

¿Qué pasó después? Una hora y media después hubo cambio de turno de médicos y enfermeras. Llego a vistiar a Luz un médico jóven y al preguntarle por su situación le dijo unas palabras claves: "Usted está grave. Su vida y la del bebé corren peligro. El trabajo de parto se suspendió hace varias horas ya. El niño no tiene como respirar. Hay que hacer una cesárea de urgencia".
Las carreras empezaron entonces en la vida de esta mujer. Tal como una serie de televisión irrumpió por la puerta de urgencias a la par de citas de urgente, rápido, tenemos que operar.
Una hora más tarde jerónimo ya conocía un nuevo mundo y Luz Dary aunque adolorida por la cortada que ahora dividía su abdómen, estaba más tranquila.
Me quedan algunas preguntas después de esta atormentada historia: ¿Qué siginifca para un hombre ser madre? ¿A caso experimentar un fuerte dolor en la vagina puede dar cuenta de lo que en adelante será la tarea de una madre? ¿Estar afiliada al Cisbén obliga a una mujer a soportar hasta el límite de su umbral de dolor cuando va a dar a luz?

De nuevo hago pública mi indignación con los médicos. No es justo que la historia de Luz y Jerónimo se siga repitiendo.

martes, 19 de febrero de 2008

La empanada: un negocio de familia

El negocio de la empanada de iglesia ha sido en la familia Garcés un común denominador. Las casas se han comprado a punto de empanadas, las carreras las hemos hecho con la plata que dejan las empanadas, y todos, hombres y mujeres hemos aprendido a cocinar haciendo empanadas.

¿Y cómo fue que la empanada se convirtió en un negocio de familia? Hace cuarenta años la economía de los Garcés Restrepo empezó a verse afectada por la enfermedad del señor de la casa: Gabriel Garcés Díaz, el abuelo y papá que hasta entonces había subsidiado todas las necesidades de hijos, nueras, nietos y hasta yernos vagos que descargaban su obligación en los negocios del abuelo.

"Nosotros siempre hemos sido de armas tomar. No nos íbamos a morir de hambre y tampoco íbamos a permitir que mi mamá o los más chiquitos se murieran de hambre o se tuvieran que sacrificar por la escacez. Fue entonces cuando abrimos el garage de la casa y allá montamos el primer chuzo de comidas que hubo en la casa Garcés", comenta Maria Elena Garcés.

Un hermano, al ver el empuje de las tres marías, Liliana María, María Oferlia y María Elena, las tres hijas mujeres del hogar, les donó una fritadora y un horno calentador en el que se exhibían los productos.

¿Qué vender entonces? Ahí fue cuando el común dicho de "empanadas que es lo que más se vende" se aplicó. Lourdes Restrepo de Garcés, es decir, la abuelita, tenía una receta que su abuela le había enseñado para hacer las empanadas y la transmitió entonces a sus hijas.

"Sacamos un fiado en la agencia de abarrotes de Envigado. Un bulto de maíz, dos bultos de papa, un atado de cebolla, varios kilos de tomate, azafrán, sal, y secretos mágicos que no se pueden contar, y todos en la casa empezamos a trabajar", comenta Lourdes.

Y cuando ella habla de todos, son todos. Hijos, nietos, yernos, nueras, hijos y hasta familiares lejanos, porque aunque uno no se imagine, el voleo que tiene una empanada es grande.

Hagamos una empanada virtual

Para hacer una empanada antes hay que hacer un gran proceso de preparación. Primero que todo, hay que ir a mercar a las cuatro de la mañana a la Central Mayorista de Antioquia.

Allá, en medio del sudor matutino de los bulteadores, de la revolución de la compra y venta de insumos, de la prostitución cercana y el olor de la cebolla y de la carne, empiezan las compras.

Se empieza con el maíz. Uno, dos, tres bultos según sea la producción. Luego el doble de bultos de papas de lo solicitado en maíz. Un bulto de harina de yuca, azafrán, sal, cebolla, tomate, aceite y cominos. Pero hasta entonces sólo van los materiales para la empanada. Pero ¿a qué sabe la empanada sin ají?

Entonces hay que comprar ají, vinagre,sal, cilantro, cebolla, y el secreto mágico. Después se compra lo adicional, las servilletas, los platos, las copas, los vasos plásticos y lo que a la persona se le vaya ocurriendo en el camino.



Hagamos la empanada

Cuando ya están todos los materiales listos la preparación empieza por el maíz. Hay que lavarlo, cocinarlo y luego volverlo a lavar hasta tenerlo frío. Luego se escurre y se muele. Ahí ya está la masa lista para prepararse.

A esta se le agregan la sal, el azafrán y la harina y se amasa hasta tenerla amarillita y en su punto.


Y sigue el guiso. Es necesario cocinar la papa, pelarla, triturarla. Ahí está listo para se preparado. Pero para esto hay que hacer el hogao.

Para hacer el hogao hay que picar la cebolla de rama de manera diminuta, la de huevo también en pequeñas porciones , el tomate hay que picarlo y escurrirlo, y luego mezclar todo esto. Despuecito, a la mezcla se le agregan algunos cubos de caldo de gallina, sal, cominos y aceite y se deja cocinar.

Cuando se enfríe, se separa la porción de hogao corresponidente a la papa que ya está lista y se le agrega a este puré poniendo luego un poco de azafrán y sal.

Listos los dos materiales hay que empezar a formar la empanada. Se coge una bolita de masa, se aplasta en una tabla diseñada para tal mecanismo, se corta en forma de arepa, muy delgada para que pueda tostar. Encima de esta arepa se deposita un poco de guiso y luego se dobla la arepa a la mitad y se sella la empanada.

Después de armada, la empanada va al aceite hsta que está tostadita, luego se sirve en un plato, con servilletas y un frasquito de ají. Ahí ya está lista para que usted la disfrute.

Sigue el negocio de familia

Y doña Lourdes hacía eso todo los días en compañía de toda su familia. Cada uno tenía su labor. Alguien pelaba las papas, otro limpiaba la casa, alguien vendía, alguien cocinaba... pero todos, sin escepción alguna hacían algo.

"Con el tiempo empezamos a meterle más cositas al negocio, poco a poco llegaron las papas rellenas, los pasteles de pollo, las tortas de chócolo, las arepas con todo y sin pensarlo nos convertimos en un gran restaurante con mesitas y todo. Ya vendíamos róbalo a la milanesa, sancocho, platos ejecutivos, cañón, mejor dicho, lo que nos pidieran", comenta Liliana María Garcés.

Con el tiempo unos de los hijos estudiaron medias técnicas, carreras profesionales o simplemente se especializaron en oficios, pero todo, mal que bien, lo aplicaron en el negocio.

Ofelia estudió secretariado comercial y además de toda la limpieza del hogar administraba a las empleadas del restaurante, Liliana estudió diseño y se encargaba de dibujar las cartas , los letreros, todo.

Mary era vendedora y era ella quien ponía el precio, y los hombres hacían domicilios, vendían, cocinaban y cuidaban el chuzo, pero siempre, la gran jefe era doña Lourdes y el viejo Garcés se dedicaba a cudiar.

El fin del chuzo y el comienzo de Después de la Misa

Pasados los años y la fama esparcida por todo Envigado, el negocio se cerró. El abuelo se murió, todos se casaron y el que se casa, quiere casa, todos partieron.

Pero la saga de la empanada no se acabó. Años después Ofelia enviudó ¿Qué hacer? peor aún, su hermana, Liliana Garcés, se separó.... estando en tan mala situación y aparentemente desamparadas, las dos emprendieron de nuevo el negocio, pero ya no había garage, entonces hubo que tocarle la puerta de la casa cural al sacerdote del barrio.

Y ahí empezó la nueva saga de la empanada, esta vez, en San Marcos Envigado. La razón: la misma, no podíamos dejarnos morir de hambre.

Yo aún estaba pequeña pero me tocó hacer empanadas, y este es un negocio en el que aunque uno no crea escala. Empecé pelando las papas y hoy por hoy, cómo lo hizo Ofelia, es decir mi mamá, coordino las trabajoras, mientras ella ya es la dueña del negocio.

Doce años llevamos con la nueva generación de la empanada Garcés. Varios somos profesionales de cuenta de lo que más se vende acá y en cualquier pueblo antioqueño: La empanada vaticana: "nada de carne, pura papa".

¿Quién iba a pensar que a punto de empanadas no sólo se construyen iglesias sino también periodistas?

Ahí les dejo señores.... les debo la historia del nombre de Después de la Misa.

viernes, 8 de febrero de 2008

Para qué metro si tienen transmiperro


Los perros de la capital ahora cuentan con un nuevo servicio para su cuidado y diversión: El transmiperro.

Un nuevo bus similar a un Transmilenio, pintado de colores vistosos está asombrando a varias personas de la capital. Es el Transmiperro encargado de llevar de la casa a la guardería a algunas mascotas de Bogotá

Todas las mañanas varios perros de la capital son recogidos por un colorido bus que los lleva hasta su guardería en Cajicá, a 30 kilómetros de la capital.

Con una mensualidad que va desde los 85 mil hasta los 265 mil pesos, los dueños de estas mascotas pueden acceder a un transporte seguro. A la entrada de cada una de las casas, un monitor es el encargado de recibir las mascotas con sus respectivas maletas. Cuando abordan el bus escolar, cada uno es ubicado en su respectiva silla e inmediatamente les ponen su cinturón de seguridad, “para evitar cualquier tipo de accidente”.

El mismo monitor que recibe los perros en cada hogar es el encargado de cuidar de ellos durante el recorrido, peinarlos y acariciarlos, además cuida de estos estudiantes de cuatro patas, para que no se peleen durante el camino.

“Los perros son como los hijos míos, y acá solos conmigo en el apartamento se aburrirían, por eso es bueno que puedan viajar, de manera segura, y compartir con otros de su especie”, comenta Maria Adelaida Parra.

Labradores, goleen retrievers, beagles, chow chouws y san bernardos son transportados diariamente por este vehículo, acondicionado para transportar hasta 25 perros. Este bus está diseñado especialmente para que no entren corrientes de aire ni fríos intensos. Tampoco permite que entre agua y el monitor está entrenado para evitar cualquier tipo de accidente que pueda atentar contra la vida de estos juiciosos estudiantes caninos.